Parque de Palizada

HISTORIA

Para comprender la vasta riqueza que nos ofrece Campeche, ningún recorrido estaría completo sin Palizada, Pueblo Mágico. Ubicada a las orillas del río con el mismo nombre, la cabecera de este municipio es una muestra de cómo se puede hallar paz y comodidad en un lugar tan pintoresco y lleno de tradición como lo es Palizada, que bien merece ser conocida como “La perla de los ríos”. A pesar de que debe su nombre a la gran cantidad de palo de tinte o palo de Campeche que caracteriza a la zona, en épocas remotas los náhuatl chontales la bautizaron en su lengua como “Lugar de canoas”. Esto nos da muestra de que en Palizada han convergido varias culturas, testigos de cómo transcurre la vida a las orillas del río.

Ubicado en la región sureste de nuestro estado, Palizada limita con Tabasco y el municipio de Carmen, compartiendo una de las áreas más ricas en flora y fauna. Afluente del río Usumacita, el Palizada es de los pocos ríos navegables de la península de Yucatán, por lo que desde siempre ha servido como medio de comunicación entre el sureste y las vías que conducen al centro del país. Para quienes gustan de la variedad de flora y fauna, la región sobre la que se ubica Palizada es de manglares y pantanos, por lo que en ella se extiende una gama de vitalidad reflejada en el verde del territorio, como en pocos lugares de la República mexicana.

La historia de Palizada comienza con sus primeros pobladores, los chontales, pero es en el siglo XVII, el 10 de mayo de 1668, cuando arriban a la zona los primeros conquistadores europeos. El 16 de agosto de 1792 se le reconoce como parte de la corona de Carlos II, dándole el nombre de San Joaquín de la Palotada, tiempo después como San Ignacio de la Empalizada hasta quedar como Palizada. Es fascinante descubrir que “La perla de los ríos” fue eso, un lugar de riqueza y esplendor escondido de los embates de piratas por su ubicación geográfica, ya que en la época de saqueos de naves enemigas era difícil que un barco de gran tamaño ingresara a la población sin que los habitantes se dieran cuenta. Palizada resguardó en sí misma la riqueza del palo de tinte, tan codiciado en Europa, y con el paso de los años fue creando esa fama de sitio de quietud y belleza reconfortantes.

En 1850 alcanza la categoría de Villa, y en 1868 recibe el título de Patriota y Liberal en premio a los servicios prestados a la causa Nacional contra la intervención Francesa y el imperio. Para 1916 se le otorga la categoría del Municipio libre, y el 1959 se denomina Ciudad o Villa de Palizada. La esencia de los paliceños es su sencillez, el modo tan cordial de tratar a terruños y visitantes, la amabilidad con que son capaces de contarnos una anécdota y la forma con la que son capaces de describir la belleza de las cosas, lo que le ha valido a Palizada ser cuna de poetas y trovadores.





PATRIMONIO EDIFICADO



P
arroquia de San Joaquín

Localizada al norte del Parque Principal, se levanta el inmueble religioso más importante de la localidad. Este templo católico se comenzó a construir en el año de 1835, los trabajos se iniciaron en la ermita en la cual se veneraba la imagen del señor San Joaquín desde 1785. Los materiales para su construcción fueron traídos de la Isla del Carmen. Después de doce años de lenta labor; en 1847, durante la invasión a nuestro país por Estados Unidos, el destacamento que guarnecía Palizada contribuyó para su terminación.


Se trata de un inmueble con portada sobria, únicamente cuenta con un vano de acceso con arco de medio punto, dos pares de pilastras flaquean el acceso, éstas son de fuste liso y nacen de un guardapolvo que corre a lo largo de la portada; el capitel se integra a una moldura que da origen al remate de la portada, la cual presenta una ventana flaqueada por dos pilastras adosadas de fuste liso y capitel toscano que se integra a una comisa moldurada, que da lugar a un frontón curvo en el que al centro del tímpano se encuentra el reloj. Al poniente de la fachada se localiza la torre campanario de un cuerpo con base y vanos con arco de medio punto: la fachada lateral poniente se compone de varios entre ejes representados por pilastras adosadas, entre cada pilastra hay un vano de ventana con capialzado y arco rebajado.

 

El partido arquitectónico es de una sola nave, se compone de seis entre ejes y presbiterio; en el primero se localiza el coro, el cual es sostenido por dos columnas con basa y fuste liso y capitel toscano, sosteniendo el entrepiso de tablas; entre cada entre eje se levantan altares neoclásicos.  Al igual que el altar principal: los pisos son de mosaico de pasta. En el muro formero oriente se localiza una capilla contemporánea, la cubierta presenta un artesonado en el intradós y lamina de zinc en el exterior, por este muro se conduce a la sacristía la cual es contemporánea. Los muros presentan desprendimiento de pintura y humedades a la altura del coro, con un espesor promedio de 0.80 m y construidos en piedra. El estado general de conservación es regular, la estructura ha sido modificada al sustituir la cubierta de teja por lamina de zinc, sus altares fueron también modificados en el presente siglo XXI; conserva en su interior la escalera que conduce al campanario, construida con palo de tinte, así como la sencillez de su fachada con sus elementos arquitectónicos elaborados a base de estuco.


Palacio Municipal

Por su valor histórico, características arquitectónicas, ubicación urbana y significación social, es sin duda uno de los inmuebles de arquitectura civil más emblemáticos de la ciudad de Palizada.  Su construcción al parecer se remonta a las inmediaciones del siglo XIX. “Construido en dos niveles, presenta en fachada del primer nivel cuatro vanos, dos de acceso en la parte central y dos de ventana en los extremos, estas últimas protegidas con enrejado de hierro fundido y comisuelos como remate.

En el nivel superior muestra una serie de cuatro balcones compuestos por repisas y peana en su parte inferior y comisuelos moldurados en la parte superior.

Los barandales son de hierro fundido y pasamanos de madera. La cancelería es de madera, de factura reciente. Enmarca cada tronco de vanos, pilastras que corren hasta el cornisamento superior moldurado. La cubierta original de pizarra fue sustituida por una de lámina de zinc. En sus hastiales laterales se observan balcones cuyo vano que debió iluminar y ventilar el tapanco, fue tapiado. Al interior se construyó el entrepiso mediante una losa de concreto y escaleras ubicadas casi al centro, que conducen al nivel superior, donde también fue colocada una losa de concreto. Se observan agregados interiores como oficinas con vanos divisorios de madera y agregados recientes en el patio posterior.   Inscripción en pilastra central de la fachada: "1858. El H. Ayuntamiento de esta villa de Palizada tributa al ciudadano Salustino Abreu Díaz homenaje por su altruismo al donar este edificio a su pueblo cuna de su nacimiento. Abril 30 de 1924".

 

Mercado Municipal

Posee una ubicación estratégica e históricamente vinculada a su función ya que se encuentra localizado hacia el oriente de la avenida Miguel Hidalgo, frente al río Palizada, entre las calles Alonso Abreu e Ignacio Zaragoza. Se trata del primer inmueble que forma la cinta urbana sobre el Malecón dando la bienvenida con la inscripción de “Palizada” en mosaico de bella composición e influencia déco, a los viajeros provenientes del oriente que arriban a la ciudad en transporte fluvial. No se cuenta con una fecha exacta de su construcción, sin embargo por sus características formales y técnico-constructivas podemos situarla dentro de las décadas de los 20 o 30 del siglo pasado.  Sus muros de mampostería forman un polígono rectangular siendo sus fachadas norte y sur (frente al río) las de mayor longitud. Las fachadas oriente y poniente se abren con tres sobrios arcos de medio punto enmarcados únicamente por un relieve sencillo que rodea las arquivueltas de éstos; en el intradós del arco aún encontramos unas rejillas de madera utilizadas para la ventilación del inmueble.  Las fachadas longitudinales permitían a su vez el paso al interior del mercado a través de cinco arcos con las mismas características que los primeros, actualmente varios de estos accesos se encuentran tapiados.  La techumbre de estructura de acero soporta una cubierta a cuatro aguas de lámina acanalada; un rodapié que sobresale unos centímetros del paño del muro abraza perimetralmente el inmueble.  De factura reciente, un volumen mucho más bajo ubicado hacia el oriente del mercado, se levantó con el fin de ubicar los servicios sanitarios, bloqueando la visual del inmueble desde el río y la explanada oriente, demeritando el valor del edificio original.  Por su parte, hacia el corredor peatonal, sobre la fachada norte, contemporánea al volumen de los baños, una arcada abierta ha sido adosada destinando esta área para ubicar las mesas de los diversos locales de comida que complementan el mercado; el sabroso y  tradicional chocolate del Negro Alí, se sirve desde tempranas horas en este sitio.


Es así como la ubicación y uso de este edificio permite hacer de él un hito urbano y de gran significado social.  Posee un alto potencial de rehabilitación debido a su interesante vinculación con los espacios abiertos que la circundan: el área del Malecón, frente al Río Palizada; la gran explanada que forma la unión de la calle Hidalgo con la calle Alonso Abreu y que corre a lo largo del Río Viejo; y los portales que se abren hacia la calle Benito Juárez, en su tramo de andador peatonal.

Cabe señalar que este inmueble no se encuentra en el Catálogo de Inmuebles Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia, sin embargo, por su historia, su significado social, su ubicación y su arquitectura es un inmueble digno de ser reconocido como parte del Patrimonio construido de Palizada.     



Edificio “El Gallito”

“Inmueble de valor en la localidad por sus características arquitectónicas. Conserva en fachada los vanos rematados por capelos o guardapolvos, todos alterados en proporción por el giro comercial del inmueble; cada vano está flanqueado por pilastras que corren hasta un cornisamento, de donde se desplanta un friso con tableros decorados a base de formas geométricas. Sobre la pilastra esquinera en ambas caras, tiene los relieves de dos pequeños rostros, uno de felicidad y otro de tristeza. Por la calle de Zaragoza existen dos vanos de acceso carentes de elementos decorativos. Al interior conserva su partido arquitectónico el cual forma una herradura. Tiene un pórtico central cargado un poco hacia el fondo de la construcción el cual está compuesto por columnas de mampostería de orden toscano y arcos de medio punto. Las cubiertas de las habitaciones son de distinta estructura, promediando las de rollizos con viguetillas y estuco. Al fondo, en el patio, se observan dos depósitos de agua. Sobre la fachada de la esquina, se aprecia una veleta con la imagen superior de un gallo que le da el nombre a la casa”.  Este inmueble tiene grabada la fecha de 1776 en una parte de la azotea. Desde 1901 pertenece a la familia Aguilar Aguilar. (Datos proporcionados por el propietario).

 

Casa Hidalgo No. 11

Inmueble de valor construido en dos niveles, el cual presenta en fachada sus elementos arquitectónicos en buen estado. En planta baja tiene cuatro vanos, tres son de acceso con las puertas de madera entablerada y una ventana-balcón en el extremo izquierdo protegido por enrejado de hierro fundido, todos rematados por guardapolvos o capelos de friso moldurado. En el nivel superior se abren cuatro balcones también con puertas de madera, barandales de hierro fundido y rematados por capelos de frisos denticulados. Cada uno de los vanos, en ambos niveles, está flaqueando por pilastras molduradas que se interrumpen en el primer nivel ycontinúan en el segundo hasta un cornisamento. Sobre la calle Morelos tiene dos vanos en cada nivel, el superior fue alterado; en el remate del hastial se observa un remate ornamental, el otro hastial sin aplanado; tiene un vano para ventilar e iluminar el tapanco. Al interior, el espacio fue dividido a la mitad, tanto en la crujía principal como en la posterior. Tiene una escalera de madera al fondo para subir al nivel superior donde se observa un arco tapiado.

 

 

 

FIESTAS Y TRADICIONES


La feria más importante y de mayor representatividad en Palizada  es la que se celebra en honor del santo patrono señor de San Joaquín. En la segunda quincena del mes de agosto inician las festividades; el primer día se presencia el descenso del santo patrono que representa el descenso del mismo desde el cielo a la tierra paliceña. Durante los quince días de fiesta diferentes gremios, entre los que se encuentran los artesanos, comerciantes, pescadores, ganaderos, tablajeros y demás grupos, marchan en su día con gran festín entre música, cantos y voladores. Al amanecer se cantan las mañanitas en el pórtico de la iglesia, símbolo de distinción entre feligreses y admiración de propios y extraños. El último día, entre globos y juegos pirotécnicos San Joaquín es nuevamente llevado a su lugar dentro del templo en donde permanecerá hasta el próximo año.

Alrededor de esta fiesta se organiza la feria la cual es concurrida por gran cantidad de personas del municipio así como de otros lugares como Jonuta, Tabasco y de otros municipios del estado de Campeche quienes llegan a divertirse con los juegos mecánicos, bailes, exposiciones ganadera y agrícola, concursos deportivos. De la misma forma disfrutan los diferentes guisos en los coloridos puestos de comida, bebidas y dulces tradicionales de la región.  En este festejo sobresale la elección de la Flor del Mango, que se realiza el día 15 de agosto.

La segunda fiesta en importancia es la del Señor de Tila, que se celebra en la ribera del mismo nombre; la ermita o capilla se encuentra aproximadamente a cuatro leguas marinas de esta ciudad.
También está presente el carnaval que tiene como principales atractivos, las comparsas y el tradicional carnaval femenino en la que solamente asisten mujeres de la comunidad.

Las tradiciones y costumbres de este pueblo son muy originales, pues la hospitalidad y cordialidad en el trato de sus gentes se palpan en el mismo momento en que los visitantes llegan; se atienden con generosidad, se brinda amistad sincera y se tiende la mano abriendo el corazón, por eso se dice que el carácter campechano del paliceño es especial, ya que aquí alcanza su máxima expresión.

También la población paliceña  acostumbrarse a levantarse muy temprano e ir al mercado a disfrutar de un delicioso chocolate batido y panetelas en los puesto del mercado público. Este lugar se convierte en un punto de reunión en donde no solamente realizan las compras del día, sino que en los puestos de café so sitios de intercambio de información, el humor y hasta las transacciones comerciales.



GASTRONOMÍA

Si existe un lugar en la zona sureste de Campeche donde podemos degustar platillos deliciosos y exóticos, ese sitio es la cocina paliceña. Gracias a su ubicación en frontera con Tabasco y ser el centro de la Región de los ríos, la gastronomía del lugar es una amalgama de ingredientes y sabores que a cada visita nos dejan una experiencia culinaria excepcional. Las ollas de barro en las cocinas de las familias arraigadas a sus tradiciones han transmitido generación tras generación la sabiduría de las culturas que crearon la identidad del pueblo paliceño; el sazón es la mejor forma en que un habitante de Palizada puede dar la bienvenida al que se aventure a descubrir lo pintoresco de la región sur.

La gastronomía de Palizada gira principalmente en torno a los productos obtenidos de la pesca ribereña. Por lo que en esta localidad se disfrutan platillos como: el pescado frito y asado, sopa de pescado, el robalo en caldo y empapelado, la mojarra frita, hueva de pescado, pigüa al mojo de ajo y en caldo, topota frita, pero en especial el pejelagarto asado, en verde y en el característico budín paliceño de pejelagarto. Típicos de Palizada son también los tamales y empanadas de pejelagarto, el filete de cocodrilo con su gran variedad de salsas y especias o la hueva frita de pescado siempre resulta una sorpresa agradable en el paladar de quien los prueba por primera vez.

También son el pibipollo de gallina hecho a base de masa de maíz viejo y manteca, y el totopote, que es una tortilla grande y delgada que se acompaña con frijol, chicaharrón u otro ingrediente, o que se acompañan con diversos platillos. Dado que Palizada también se distingue por su producción ganadera, los habitantes también consumen carne de res, cerdo y aves de corral, con las que preparan alimentos como el chilmole de res, mondongo, manea de puerco, pijiji en arroz y frito, pollo en mango verde, en estofado y en escabeche, pastel paliceño, etc.

Quien visite el Pueblo Mágico de Palizada y no haya disfrutado un chocolate o una panetela en el mercado temprano por la mañana, es como si jamás hubiese pasado por “La perla de los ríos”. El arte culinario en Palizada también cuenta con una variedad de dulces, pastas y conservas que deleitan el paladar de cualquier persona con ese sabor propio de la cocina paliceña: dulce de leche, de papaya, pay de mango, de calabaza, de coco con leche, de yuca, dulce de ciricote, de ciruelas de nance, de grosella, toronja rellena con coco, merengue y buñuelos de harina, melcocha, queso napolitano de guanábana, suspiros, pasta de guayaba, arroz con leche, manjar (manjar blanco), conserva de toronja, flan de elote y otros. Entre las bebidas encontramos: atole de masa, avena, pinole, pozol, chocolate y agua de frutas de la región como mango, naranja, limón, guanábana, entre otros.

 

ARTESANIAS

En Palizada podemos encontrar diversas artesanías como objetos en madera, bordados a mano, elaboración de artes de pesca, elaboración de chocolate, elaboración de dulces tradicionales, elaboración de panes, elaboración de quesos, elaboración de redes, talabartería y urdido de hamacas.


En la comunidad de Santa Isabel se localiza un criadero de cocodrilos, que con el tiempo será proveedor de material para artesanías en piel tales como bolsas, carteras, cinturones, fundas, botas, etcétera.

El trabajo en madera incluye la elaboración de cayucos - piragua hecha de un solo tronco de árbol (pich, caoba, ceibo, siete colmenas y caracolillo). Son los pescadores quienes construyen sus embarcaciones. En madera también realizan bebederos de agua para los animales; muebles y diversos accesorios.
Una labor artesanal que puede encausarse favorablemente para la población es el impulso a la elaboración de panes y quesos. La mayoría de los habitantes de Palizada sabe elaborar panes tradicionales como el pan de nata, panetela y el pan de castaña, al igual que los quesos frescos y de hebra, lo cual es para consumo personal.

Las trampas para pescar pigüas son especies de cajas – canastos- hechas con bejucos y madera, en la actualidad también se elaboran con mallas de metal. Por otro lado, algunas personas tejen sus redes, llamadas chinchorros, con hilo sedal o nylon.